Ramu de Nadal

Desde hace algunos años, se ha comenzado a recuperar una de las tradiciones más antiguas de esta tierra, y los hogares leoneses incorporan a sus adornos navideños uno más autóctono, el Ramo leonés.

Esta es una costumbre de origen precristiano, en la que el “Ramo” era una rama de árbol, de hoja perenne, más próximo a los ritos paganos de fecundación de la tierra y que consiguió permanecer hasta la actualidad, ya que la iglesia la incluyó en las pastoradas, reconvirtiéndose en una tradición cristiana.

Actualmente, es un armazón de madera que puede tener distintas formas, que varía en función de la comarca en la que nos encontremos. Los principales tipos son el triangular, rectangular o de rastro y circular de copa o de rueda. El ramo triangular es plano de sentido vertical, para portar y que posiblemente tenga su origen en la utilización del teneblero de Semana Santa como base para la confección de ramos de Nochebuena y de la Virgen, ya que suelen tener 15 velas. Existían tenebleros en todas la iglesias, pero los ramos triangulares, de tamaño mas reducido que los tenebleros, se dan principalmente en el sur de provincia y alfóz de León. El rectangular o de rastro es el más común, planos, de sentido vertical y de tamaño reducido porque habitualmente se portaban en la romería o rogativa de la Santa o del Santo. Son propios de la zona central de León y la Maragatería. Y el circular de copa o de rueda que solían estar policromados por lo que tenían muy pocos adornos. De sentido horizontal y están concebidos para mostrar la ofrenda de la cera junto al altar de la Virgen o del Santo. Se localizan principalmente en la ribera alta del Órbigo y en las zonas de Luna y Omaña. En ocasiones también se utilizaba el Estandarte de la Virgen para decorarlo como ramo.

Ramo Leonés – I. Robles

Tres son los elementos que  lo componen: el armazón de madera, que puede ser policromado, las ofrendas que porta el ramo: cera, frutas del tiempo, dulces, bordados, cintas… y las estrofas que forman el canto del ramo y que cantan uno o dos coros de mozas.

El Ramo Leonés, empezó siendo el Ramo de Nochebuena o “Ramu de Nadal” y se cantaba la noche del 24 de diciembre en la Misa de Gallo y se relata el nacimiento y la adoración de los pastores siguiendo los Evangelios, aunque a veces, se incluyen estrofas que relatan hechos locales. En el momento de la entrada a la iglesia del Ramo, en una de las estrofas que se cantan, se ha de pedir permiso al “señor cura” para acceder al interior del templo y continuar con el canto, los Ramos son recibidos por el Mayordomo en mitad de la iglesia, que los coloca junto el altar mayor.

Se conocen y celebran en la comarca otras dos variantes del Ramo Leonés de Navidad, el Ramo de la Novia y el Ramo de la Virgen o del Santo, y la decoración  y los cánticos varían según el tipo de ramo y a quién va dirigido.

El Ramo de Nochebuena o del Niño Jesús se cantaba en las iglesias, la noche del 24 de diciembre, en la Misa de Gallo. Suelen tener forma hachero rectangular, tallados o policromados con dibujos de motivos florales, geométricos o animales. Llevan muy pocos adornos, ya que su función principal es exhibir las ofrendas en el templo, principalmente la cera. Otro tipo de ramos están formados por una peana, un vástago y un armazón de madera de forma triangular o piramidal “tallados” o “para vestir”. En la zona, el armazón triangular se cubre con un forlín o mantilla de niño, en cuya parte inferior asoma una puntilla blanca, o con pañuelo del ramo; sobre estos se colocan abundantes cintas de seda de las que se prenden estampas, escapularios, medallas y los “jardines”, “higas” y “Cristos preñados” de collaradas, así como amuletos de niño, etc; en su parte más central se coloca algún cuadro del Niño Jesús u otro tema relacionado con el nacimiento; en la parte superior se cuelgan cintas de seda, lazos de colores y flores y cadenetas confeccionadas con papel de colores; finalmente en su parte más superior se sitúan las velas, que también pueden ir adornadas individualmente con lazos.

El Ramo de la Novia y sus cantos eran un regalo que las mozas del pueblo ofrecían a la moza que se iba a casar en el día de su boda. Es el único que se canta fuera del entorno de la iglesia y el texto es el más rico y completo. El canto comienza cuando la comitiva va a buscar a la novia a la casa de los padres para acompañarla a la iglesia, continúa durante el camino y en la entrada a la iglesia, al salir de la misma, también en el recorrido hasta la casa del banquete, durante y después del banquete, etc. En cuanto al adorno del armazón, es el que conserva más rasgos primitivos; la base vegetal recuerda ese rito pagano que pretende atraer hacia la novia el espíritu fertilizante de la vegetación: la hiedra, enredadera, tomillo, laurel, etc., cubren por completo el estandarte triangular que se remata con romero en el lugar de las velas. A esto se añade los regalos de las mozas: rosquillas, frutas de temporada, frutos secos, dulces, galletas, caramelos, etc. que se cuelgan del mismo. También había ramo de cantamisas.

El Ramo de la Virgen, del Santo Patrón o de la Santa y sus respectivos cantos expresan la advocación del pueblo hacia esa Virgen, al Santo Patrón o a algún Santo o Santa de especial devoción de la localidad en el día de la fiesta. La confección del Ramo de la Virgen, que se solía realizar sobre un pequeño armazón plano triangular o rectangular, ya que era un ramo para portar, se acostumbraba a utilizar una puntilla blanca situada en su parte más inferior y sobre ésta se colocaba un pañuelo del ramo del que se colgaban abundantes cintas de seda bordadas con motivos florales o geométricos. Con una de estas cintas se realizaba la forma de la letra M de “María” en la parte posterior del ramo. También se colgaban estampas, escapularios, medallas de la Virgen, etc. En la parte superior flores y las velas. En la confección del Ramo al Santo o la Santa se solía utilizar abundante cantidad de dulces y rosquillas porque generalmente se subastaba para obtener fondos para sufragar los gastos ocasionados por la celebración de la fiesta. También hay ramos redondos, de exhibir la ofrenda de la cera junto al altar, cuyo armazón está constituido por una peana de tres patas que sujeta un vástago que a su vez soporta una especie de rueda situada en posición horizontal o un copete sobre los que se colocan las velas. Los Ramos de acción de gracias se ofrecían al Santo o a la Santa cuando el pueblo había conseguido librarse de algún peligro. Otros se cantaban para pedir el cese de alguna calamidad pública, y los más comunes eran los de sequía o de rogativas, que se cantaban para pedir agua.

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